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martes, 12 de noviembre de 2013

406. ANA MARIA TABOADA

Hola a tod@s!, hoy os presento a:

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ANA MARIA TABOADA

Este es su blog:

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Su página de relatos de facebook es:

 
Hasta la fecha de hoy, tiene un total de 75 relatos terminados y un avance de la novela que está escribiendo.

Algunos de ellos son:

*Angel protector: La bella doncella despidió a su amado caballero con lágrimas en los ojos, mientras se fundían en un tierno y sólido abrazo del que les costaba desprenderse. Miles de promesas flotaban en el aire a la espera de un futuro incierto del que esperaba le trajese de vuelta a su prometido, para así poder cumplir cada una de ellas... Un reino aliado había solicitado ayuda en una batalla en la que se había visto envuelto, puesto que no tenía hombres suficientes para defender a su pequeño país. Así que el Rey David, había solicitado que se alistasen jóvenes y fuertes muchachos para prestar ayuda a su buen amigo el Rey Simón. Un terrible dolor embargaba a la joven de rojos cabellos mientras observaba desde lo alto de las rocas la marcha de su amante junto a la tropa.
 
 
*Deseo Irrefrenable: Tenía solo ocho años cuando comencé a pensar en la muerte. Era un tema que me apasionaba y me volvía loco, devorando cuanto libro caía en mis manos sobre ese tema y buscando en internet cualquier información al respecto. El desencadenante pudo haber sido la muerte de mi abuela, a la que estaba muy unido, pues hasta su falta, era la que se encargaba y cuidaba de mi mientras mis padres iban a trabajar.
 
 
*Tormento: Nancy despertó sudorosa y gritando como últimamente, su marido la abrazó intentando tranquilizarla. Esa terrible pesadilla se repetía cada noche torturándola una vez más, reviviendo ese fatídico día que la atormentaba. Se encontraba en su séptimo mes de embarazo y había perdido toda la ilusión por su nuevo hijo, que con fuerza se movía en su vientre.
 
 
*Destino Incierto: El repentino fallecimiento de mis padres, me llevaba hacia un destino por el que no me quería dejar llevar. Mis abuelos paternos habían solicitado mi custodia, y el juez se la había concedido sin tener en cuenta mis argumentos, ellos que jamás se habían preocupado por nosotros ni por mi existencia, aparecían ahora como de la nada reclamándome.
 
 
*Angustia: Caminaba confundida por un oscuro callejón que parecía no tener final, mis últimos recuerdos eran borrosos, estaba con Tony caminando por la calle de regreso hacia casa, después de una bonita cena romántica, ahí quedaba atascada mi memoria sin acordarme de nada más... No me sentía bien y además no sabía dónde me encontraba.
 
 
*El Diario: María se sentía triste, amargada y llena de odio, su amiga desde que eran pequeñas, Amalia, le había arrebatado lo más importante y lo que más quería en su vida, a Miguel, su gran amor, su pareja, su compañero, su mejor amigo... solo ella sabía cuanto lo amaba. Siempre había compartido con ella todos sus problemas y secretos, y nadie más que Amelia había estado en los malos y buenos momentos. Desde que había conocido a Miguel, ella había sido su confidente y consejera, por eso ahora no entendía que se hubiese inmiscuido en su relación, arrancándole de cuajo sus ilusiones puestas en él.
 
 
*Amor entre el dolor: Me acababan de detectar un cáncer de testículos y aunque me lo había tomado de manera positiva, no dejaba de estar muy preocupado. Me habían asegurado que tenía muchas posibilidades de superarlo si me sometía a un tratamiento mixto de radioterapia y quimioterapia. Y en una de esas sesiones, la conocí a ella.
 
 
*Herencia: Siempre había gozado de una capacidad intuitiva asombrosa, permitiéndome acertar en mis decisiones, a lo cual nunca había dado más importancia que la propia casualidad. Cuando cumplí los veinte años falleció mi abuela paterna, sumiéndome en una gran tristeza. Estaba muy unida a ella, refugiándome en sus faldas en multitud de ocasiones cuando era muy pequeña y mis padres me castigaban o me prohibían hacer algo, ya de adolescente fue mi gran confidente y consejera; dejándome llevar por sus consejos y mi gran intuición todo era relativamente fácil.
 
 
*Ilusiones rotas: Dolor que atenaza mi cuerpo y me abre en canal devorando mis entrañas...
Pena profunda que fluye por dentro de mí igual que la sangre, regando mi corazón de la más pesada aflicción...
Sentimientos sin fundamento que un día quizá fueron correspondidos, ocultando la triste realidad...
Ilusiones truncadas por un hombre vil y traicionero, destruyendo mi futuro de forma irreparable...
Rabia sincera y feroz que me hincha las venas y me exaspera...
 
 
*El ángel guardian: Lo amaba con todas sus fuerzas, tanto, que hasta le dolía, pero su amor era imposible, jamás se haría realidad. Lo que no había encontrado en vida, ahora convertida en un “ángel guardián”, el amor había llenado su alma inmortal, llenándola de fuertes sentimientos desconocidos por ella hasta ahora. No podía permitir que nadie se enterase o le cambiarían de protegido, se resignaba a estar cerca de él absorbiendo su esencia y llenándose de ella, mejor eso que nada...
 
 
*Supervivencia: Fuertes explosiones nos despertaron aquella mañana de domingo. Miriam y yo nos levantamos asustados asomándonos a la ventana de nuestro dormitorio, desde la que pudimos apreciar distintos incendios repartidos en varias zonas de la ciudad.
 
 
*Alerta Virus: La población había comenzado a caer enferma de manera galopante. Los hospitales abarrotados no daban abasto a atender tanta demanda, y habiendo establecido el estado de emergencia, se declaró en cuarentena ya que no sabían que clase de enfermedad estaba diezmando la ciudad. Médicos y enfermeras de otras localidades habían tenido que trasladarse allí para dar apoyo, puesto que lo enfermos no podían salir de aquel hospital.
 
 
*Un asesino cualquiera: En un pequeño pueblo como Farnintong Ville, todos los habitantes se conocían, por lo que nadie entendía lo que estaba pasando y comenzaban a dudar si de verdad se conocían unos a otros. Jamás en la historia del pueblo había ocurrido algo semejante, toda la actividad delictiva se reducía a pequeños hurtos sin importancia, algún conflicto en varios de los locales de copas siempre por culpa del alcohol y pequeños percances de tráfico.
 
 
*El ángel de la muerte: Hacía quince años de la desaparición de la abuela sin que se hubiese vuelto a saber nada de ella, y ahora nos encontrábamos enterrando al abuelo, ¡qué solo debió de haberse sentido todos estos años! Lo visitábamos con frecuencia, pero la compañía que se prestaban uno al otro, no se podía sustituir. A mi mente volvió el triste día en que el abuelo nos llamó desesperado, comunicándonos que la abuela había desaparecido. Vivían en un precioso pueblo turístico a solo cuarenta kilómetros de nosotros, rápidamente nos presentamos allí y lo encontramos completamente abatido y desolado. Yo solo tenía doce años, pero los suficientes como para percibir el tremendo dolor y la incertidumbre que sentía él.
 
 
*Accidente sintimental: El día prometía... me había quedado dormida, así que vistiéndome el primer traje de chaqueta que encontré en el armario, salí disparada de casa. El tráfico estaba imposible, ir en coche sería un atraso, llegaría antes a pié. Si hubiese ocurrido otro día no tendría importancia, pero hoy el jefe me necesitaba desde primera hora, esperábamos la visita de unos ejecutivos extranjeros que nos podrían facilitar una gran operación que mejoraría y mucho las expectativas de la empresa.
 
 
*Entre Trinchera: Me hallaba en medio de un fuego cruzado, agazapado en la trinchera. No tenía salida más que esperar a que mis compañeros avanzaran lo suficiente como para sacarme de aquel agujero. Pero no estaba siendo así, los que se adelantaban peligrosamente hacia mí, eran nuestros enemigos. Nos habíamos visto envueltos en una emboscada, en la que yo no había salido bien parado al ser incapaz de escapar; al ir de valiente por querer cubrir a mis amigos de lucha, había tejido para mi una tela de araña que me había atrapado.
 
 
*Soledad Mortal: Caminaba despacio de regreso a casa, después de haber dejado a mis dos pequeños en el colegio. Una pena muy honda inundaba mi alma, ni siquiera las risas de mis hijos me sacaban esa amargura que había nacido dentro de mí, y que día a día parecía más grande. Era tanta la tristeza que me embargaba, que tenía la sensación de que todo el mundo podía detectarla contagiándose de la misma.
 
 
*Niebla Mortal: Después de aquel día nuestra vida no volvió a ser igual. Aquella experiencia nos sumió en terribles pesadillas que nos atormentaban cada noche a pesar de haber recibido ayuda psicológica. Anahí y yo nos habíamos casado enseguida de regresar a casa después del horrible episodio vivido. Lo ocurrido nos había ligado mucho más, quizá de manera enfermiza, creando un lazo de unión infranqueable. Necesitábamos estar siempre juntos, lo que resultaba un verdadero problema para nuestra vida cotidiana.
 
 
*La casa: Llevaba tres años con Fabio y nuestra idea era la de irnos a vivir juntos, así que estábamos ahorrando para comprar una bonita casa con un gran jardín. Pero los acontecimientos se precipitaron cuando me quedé embarazada, no quería abortar aunque eso nos complicase un poco la vida. Nos apresuramos en buscar una casa dentro del presupuesto que teníamos, esperábamos que para el nacimiento de nuestro hijo estuviésemos ya instalados...
 
 
*Vivencia Extraterrestre: Una luz intensa que lastimaba la vista me despertó esa noche. Tomy dormía a mi lado sin ser consciente de lo que estaba ocurriendo en nuestro dormitorio. Antes de que pudiera despertarlo dos brillantes seres aparecieron como de la nada y sin mediar palabra uno de ellos me tocó la frente haciéndome perder al momento la consciencia.
 
 
*Intercambio de Destino: Mi vida transcurría perfecta, una pareja que hacía las delicias de mi vida, me mimaba y complacía todos mis caprichos, haciéndome sentir alguien especial. Se mostraba siempre pendiente de mí y era muy cariñoso, lo que hacía de nosotros una bonita pareja muy unida.
 
 
*Sensaciones: Llevaba unos días, no recordaba cuantos, sintiéndome extraña, era como si el tiempo careciese de importancia, de hecho los relojes de la casa se habían parado todos a la vez, exactamente a las seis y diez. Juan y yo no estábamos yendo a trabajar y los niños no iban al colegio, pero no conseguía recordar la razón, todo parecía normal y nadie salvo yo parecía preocuparse. En ocasiones no me acordaba del día de la semana en el que estábamos, pero nunca pregunté...
 
 
*Caos: Es increíble como la vida en ocasiones, no deja de hacernos la zancadilla para que vayamos cayendo cada pocos metros sin ser capaces de estar en pie el suficiente tiempo como para cambiar de destino. El día que perdí mi puesto de trabajo todo pareció desencadenarse, ahí comenzó mi declive y mi ruina. A partir de ese día comencé a sentir como si mi vida, no me perteneciese...
 

4 comentarios:

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