jueves, 9 de febrero de 2012

¡¡NUESTRA COMPI ASTARIELLE YA TIENE EL BOOK TRAILER DE SU PRECIOSA NOVELA "LA LEYENDA DEL SUEÑO"!!

Así es querid@s, al fin nuestra compañera Astarielle tiene ya el Book Trailer de su novela "La Leyenda Del Sueño", que próximamente (el 2 de Mayo), sale a la venta gracias a Ediciones Seleer.

Aquí os lo dejo... ¡Y no olviden opinar! >.<


Si quieren conocer más cosas sobre esta preciosa historia y/o sobre su autora, vayan a estos enlaces que os pongo a continuación:

Socia nº 128: Astarielle

La Leyenda Del Sueño

169. PATRICIA O. (Patokata)

Hola!, como ven, hoy comienzo el día trayéndoles a una escritora-bloggera que desde hoy es, oficialmente, socia del club. Os hablo de:


PATRICIA O.

Informarles que, en total, administra dos blogs cuyos enlaces son estos:


Aclararles que, ultimamente, está más dedicada a Musas Cuenteras, donde publica exclusivamente textos de su autoría especialmente microrelatos.

En Mis Musas Locas, que fue el primer blog que abrió para publicar poemas de su autoría, también comparte material de escritores reconocidos de diferentes épocas y lugares.

Decirles que, no tiene libros publicados, pues actualmente está trabajando en dos proyectos de novelas paranormal que quizá algún día vean la luz. También colabora en varias revistas literarias de la red de distintas partes del mundo, siendo las más frecuentes miNatura de lo Breve y lo Fantástico, Papirando, La Pluma Y Tintero, La Ira de Morfeo, El Escritor Errante y Deglozel, así como en diversos blogs participativos. Además, también tiene su espacio de Micros en La Pluma Afilada, Be Bloggeras, El Periódico La Hoja y por un tiempo también estuvo en Revista Kya!
 
Añadir que, es una de las participantes en la Micronovela Colectiva del blog Cienmanos, el capítulo 8: "Nuevas Emociones" es de su autoría en colaboración con una impecable ilustradora.
Miembro de Remes, Poetas del Mundo, Mujeres Poetas Internacional, Adict@s a la Escritura, Triple C-Cofradía del Cuento Corto.

Y ya por último decirles que, en el libro en papel de "Aquella Otra Navidad" que salió recientemente, y que contiene todos los micros seleccionados en la convocatoria que realizó La Esfera Cultural en el mes de diciembre del 2011, hay un micro de su autoría: "Nueva Oportunidad".

Edición en Papel de "Aquella Otra Navidad" 

Picha aquí para leer on line su micro "Nueva Oportunidad" y en la portada si querés pedir tu ejemplar en papel para leer todos los textos seleccionados

miércoles, 8 de febrero de 2012

NOVEDADES SOBRE "ESCLAVOS DE LAS SOMBRAS"

Para aquell@s que estén siguiendo la historia "Esclavos De Las Sombras" (creada entre Nenina, Lighling y yo), decirles que ya publiqué el siguiente capitulo.

Para l@s que aún no la conocen, les invito a hacerlo:


Esclavos De Las Sombras

Última estrofa escrita por mi:

Él en respuesta comenzó acariciarla allí mismo, en medio de la pista y ante varias miradas curiosas. El numerito no duró mucho tiempo, una presencia maligna lo puso en alerta y rápidamente, abrió los ojos, se apartó de ella y escaneó el lugar en busca de dicha fuente.

-¿Ocurre algo? -logró preguntar la mujer cuando había bajado de la nube en la que se encontraba flotando y se dió cuenta de que Mitchell estaba en tensión.

Éste, no perdió tiempo alguno en responderle, estaba muy ocupado intentando dar con aquella presencia que desprendía tanta maldad. Se quedó de piedra cuando al otro lado del local encontró al causante apoyado junto a la puerta de entrada. Éste le sonrió con una amplia sonrisa falsa y lo saludó con la mano, como si fueran grandes amigos. Se estaba mofando de él el propio Castiel en persona. Y antes de que lograra avanzar dos pasos a toda velocidad en su dirección, el ángel caído ya se había esfumado... Y Jennifer también había desaparecido...


       

Capítulo 13 (parte 1)


Buscando respuestas


Mitchell escaneó el lugar en su búsqueda, fijándose sobre todo en aquellas cabezas rubias que había en las proximidades, pero con horror, comprobó que ninguna de ellas correspondía a la de Jennifer. Definitivamente, ella había desaparecido.

Gritó su nombre varias veces, incluso preguntó a los presentes si sabían algo, si la habían visto marcharse y en ese caso, si lo había hecho sola o acompañada... Pero nadie sabía nada, ni habían visto algo... Era como si la tierra se la hubiera tragado.

Frustrado por su fracasada búsqueda, decidió salir del local y probar suerte en la entrada. Nada más salir, le preguntó a su amigo el portero, pero éste estaba tan colocado y harto de ver entrar y salir a tanta gente, que no supo asegurarle nada de nada.

Estaba igual que al principio, sin saber nada sobre el paradero de su protegida, y encima, estaba más enfadado que antes. ¿Podría la noche ponerse peor aún?, al ritmo que avanzaba ésta, no lo ponía en duda. Sólo esperaba que, estuviera donde estuviera Jennifer, ésta se encontrara bien y fuera de peligro.

Entonces las dudas lo asaltaron de golpe... ¿Quizás ella no quería saber nada más de él y por eso había desaparecido?, ¿o lo mismo ésta había escapado de sus garras porque aún seguía ofendida por haber tratado de mala manera a su pretendiente?... "No", se dijo, ella había respondido con pasión a sus besos y caricias... Ella no se fue y huyó por voluntad propia, algo le había pasado y él tenía el deber de averiguarlo y dar con ella.

Entonces, la imagen de Castiel burlándose de él en la otra punta de la pista de baile, le dio en qué reflexionar... ¿Que hacía aquél Ángel caído allí?, ¿a qué había ido a ese lugar?... ¿Quizás para comprobar que su maléfico "plan" se estaba llevando acabo con éxito?. "Eso es", se dijo una vez más Mitchell, ese bastardo tramaba algo y Jennifer era parte de sus maquinaciones... Castiel estaba detrás de su desaparición. Él estaba casi seguro de que era así, ahora faltaba comprobar si estaba en lo cierto o no. Pero... ¿cómo?.

Un clic sonó en su cabeza, muy similar al sonido que hacen las piezas de un puzzle cuando acaban encajando... Recordándole lo que él era y lo que mejor se le daba hacer... Cazar seres malignos.

"Bien. Por lo que veo, es hora de sacar al perro", se dijo mentalmente con una sonrisa en los labios mientras se adentraba en un callejón oscuro, lejos de posibles miradas indeseadas.

Se sacó del dedo su anillo de oro y después de lanzarlo al suelo y pronunciar las palabras adecuadas, apareció ante él su querida mascota infernal envuelto en una grisácea neblina.

Acarició la morena cabeza del animal, segundos antes de darle la orden de búsqueda. El perro de ojos rojos, obedeció al instante; se puso en funcionamiento a toda velocidad, cogiendo impulso con sus cuartos traseros y lanzándose hacia el interior del callejón, corriendo frenéticamente hacía esa dirección.

Mitchell comenzó a correr a la par del mismo, sabiendo que pronto daría con uno de esos seres y, quizás, con la respuesta que tanto ansiaba conocer: el paradero de Jennifer.
                                               
***

La cabeza le dolía horrores, todo le daba vueltas y tenía en la garganta el regusto amargo de un sabor extraño y nuevo para ella. La habían anestesiado con cloroformo, estaba casi seguro de ello. No es que antes hubiera probado esa experiencia, pero lo que sí sabía cierto, era que alguien le había cubierto la boca con un trapo húmedo; ese era el último recuerdo que tenía antes de que la oscuridad se apoderara de ella. Por eso, había llegado a esa conclusión.

Con lentitud, abrió los párpados. Tuvo que parpadear un par de veces para que sus ojos se adaptasen a la luz tenue. Aunque ésta era escasa, y apenas iluminaba la habitación oscura en la que se encontraba, la tenía justo encima de ella.

Alguien -o algo-, la tenía allí, maniatada, en una silla y debajo de la única bombilla que había en toda la estancia. Aún con los ojos sensibles por la repentina luz, Jennifer los entrecerró e intentó visualizar todo lo que la rodeaba, que no era mucho.

La habitación donde se encontraba encerrada, carecía de muebles, ya que, según parecía ser y pudo comprobar, estaba completamente vacía, a excepción de la silla donde ella estaba sentada y lo observaba todo.

Un ruido procedente del fondo del cuarto, le hizo ser consciente de que no estaba sola. Intentó ver quien era el causante, pero fuese quien fuese, estaba oculto entre las sombras de aquél lugar.

Se fijó bien, centrando su vista todo lo que puedo, y lo único que logró ver era una lucecita roja, que llameaba y de vez en cuando, perdía intensidad. Fuese quien fuese el que estaba allí con ella, estaba fumando.

Reconoció entonces que, el sonido que antes había escuchado y el mismo que le había alertado de que tenía compañía, era el del aire exhalando humo de los pulmones.

De repente, la luz roja que desprendía el cigarrillo, fue lanzada al suelo y aquél desconocido, la pisoteó con un pie hasta que ésta, se extinguió.

Ese "alguien", comenzó a desplazarse hacía donde Jennifer se encontraba, sentada, atada de manos y piernas, y observándolo todo. Y se dejó ver. La luz amarillenta resplandeció sobre su sombrío rostro, mostrando apenas el mismo, pues la caprichosa luminosidad, jugaba a crear sombras en sus duras fracciones.

Por un momento, la mujer se quedó confusa, desconcertada porque no reconocía aquella cara seria, ni aquellos ojos negros que la penetraban con la mirada... Hasta que éste habló.

-Al fin eres mía -dijo el desconocido, mientras una sonrisa sarcástica se formaba en la comisura de sus labios finos-. Corrijo, cuando Castiel acabe contigo, serás mía.

Nada más acabar de hablar, Jennifer comprendió dos cosas: Una, que Castiel, el malvado Ángel Caído, era el responsable de todo aquello; y dos, que a "ese" hombre lo conocía de algo, pues su voz le era vagamente familiar.

-¿Nos conocemos? -atinó a preguntar, mientras le mantenía la mirada. No quería que el hombre pensara que ella estaba asustada o se sentía amenazada al estar así, defensa ante él.

-¿Realmente te acuerdas de mi? -preguntó incrédulo éste, respondiéndole con otro pregunta-. Apenas hemos coincidido dos veces en todo este tiempo... Creí que nunca te fijaste en mi.

Jennifer cerró un momento los ojos, reflexionando en silencio. Tenía que centrarse para saber quien era ese loco y donde lo había visto antes... Entonces cayó en la cuenta...

-Tú -le dijo, acusándole-. Tú eres mi vecino nuevo, el que se mudó hace un par de meses, ¿no? -Él le respondió asintiendo con la cabeza, mientras continuaba sonriéndole de aquella manera tan fría-. Recuerdo que una vez coincidimos los dos en el portal de nuestro edificio... Recuerdo que estabas maldiciendo por que el ascensor estaba averiado. No recuerdo haberte visto de nuevo, después de aquél encuentro casual.

-Pero en cambio, yo a ti sí, y más de una vez -le confesó-. De hecho, tengo varias fotografías tuyas de recuerdo...

No siguió hablando, pero en cambio, sí se acercó más a ella y jaló de su pelo, obligándola a alzar la vista.

-¿Que te parecieron mis cartas?, ¿te gustaron? -ella no le respondió, no le dio el gusto. Simplemente lo miró con rabia y odio-. He de confesar que al principio todo era una simple obsesión por ti. Te quería exclusivamente para mi, y estaba esperando el momento para hacerte mía... Hasta que apareció Castiel y éste, hizo un trato conmigo.

Jennifer lo miró sin entender, no comprendía qué podía querer aquél ser malvado de ella, ni qué pudo haberle ofrecido a ese hombre como para hacerle cambiar de idea, pese a su obsesión para con ella...

-Pero... ¿que tiene que ver Castiel en todo esto? -preguntó al fin, mientras hacía lo posible por soportar el dolor que sentía en su cuero cabelludo. Aquél mal nacido, no le soltaba el cabello.

-Mucho -le contestó a la vez que se inclinaba más hacía ella, de manera alarmante. Con la otra mano libre, la sujetó firmemente de la barbilla, inmovilizándola. Entonces, la besó con fervor, de manera brusca-. Y en cuanto él cumpla su palabra, los dos estaremos juntos por toda la eternidad.

Le dijo nada más separar sus labios de los de ella. Dejándola más confusa todavía y asqueada por aquél beso fortuito.

"¿Por toda la eternidad?", se preguntó mientras observaba como él se alejaba de ella y se encendía nuevamente otro cigarrillo. "¿Acaso aquél demente planeaba convertir a ambos en vampiros, como Christian fue convertido?". Jennifer no daba crédito a la conclusión que su mente estaba llegando... No podía ser cierto que aquella descabellada idea fuera parte de los planes de aquellos locos... ¡Ella no quería ser una vampira, sedienta de sangre!. Tenía que escapar de allí, ¡y lo antes posible!.

La puerta abriéndose sin previo aviso, interrumpió sus pensamientos y en el marco de la misma, la luz ficticia del exterior, dibujó la silueta de otro hombre, también corpulento como el que le acompañaba.

-Drew, he pensado que, mientras esperamos a que venga Castiel, podría tomar un sorbito de esta preciosidad. No creo que a él le importe.

Ese tal Drew, lo miró con rabia contenida y se lanzó contra él, mientras le gritaba.

-¡Ella es mía!, no permitiré que la toques, ¡cabrón chupasangres! -le insultó, a la vez que se lanzaba sobre el recién llegado. Que por su comentario, se trataba de un vampiro-. Que la hayas raptado para mi, no te da derecho alguno sobre ella -añadió, cuando lo tuvo empotrado contra la pared.

El vampiro, con un gesto descuidado, logró zafarse de él y lo lanzó de culo al suelo.

-No olvides con quien estas hablando, humano insignificante -gruñó, mientras se colocaba bien la ropa-. Ésta te la voy a dejar pasar porque Castiel te quiere vivo por alguna razón que aún desconozco, sino...

Dejó la amenaza sin terminar y con las mismas, se dio media vuelta y salió por donde mismo había entrado.



168. PAULA SEGURA (Anya Dawson)

Hola a tod@s!, aquí estoy una vez más trayéndoles a la nueva integrante del club, y ella es:


 PAULA SEGURA (Anya Dawson)



En total administra dos blogs y este es su blog principal:



En el mismo publica artículos sobre la realidad de ahora, también relatos, opiniones, ect. Sería algo así como una revista, en el sentido en el que no hay un tema definido, sino diferentes secciones que estarán diferenciados.

Y este es el otro:






En este último publica sus escritos.

martes, 7 de febrero de 2012

167. CRISTINA CAVIEDES

Hola de nuevo a tod@s!, como ven, una vez más, os traigo a la nueva socia que desde hoy mismo, pasa a formar parte del club:


CRISTINA CAVIEDES

Actualmente, administra dos blogs, pero el principal de ellos es este:



De momento, tiene en total dos libros publicados, los dos en mayo del 2011: "Historias de una Gaviota" y "Jugando con fuego". 
 
Sinopsis de ambos libros:
 
HISTORIAS DE UNA GAVIOTA
 
 
 
Una casa encantada, una puta, una asesina que devora a sus víctimas, una chica obsesionada con su vecino, una mujer que acaba de quedarse viuda, dos desconocidos que comparten una cena, un matrimonio singular, una ex-presidiaria... las historias que componen este libro sólo tienen un nexo en común: el amor, visto a través de historias muy diferentes entre sí que tratarán de demostrar que hay tantos tipos de sentimientos como personas dispuestas a dejarse llevar por ellos.

AQUÍ PUEDES LEERTE EL COMIENZO DE LA SEGUNDA DE LAS HISTORIAS: LA PUTA

JUGANDO CON FUEGO:

 

David Miranda no ha nacido en una familia marginal, no tiene problemas económicos ni un hogar desestructurado... pero David ha encontrado el modo de dejar a un lado sus escrúpulos para traficar y embarcarse en una aventura que le puede costar muy cara. El dinero fácil y unos amigos nada recomendables le sumergirán en un mundo dónde sólo le queda jugar con fuego y rezar para salir victorioso de un lugar dónde muy pocos logran escapar bien parados. Sólo una persona permanecerá a su lado a lo largo de los años, Claudia, quién mantendrá su fe en él a pesar del dolor y las dificultades de amar a alguien como David.
 
 
Decirles que, en la actualidad, hasta el 14 de febrero, Cristina está regalando los PDF de ambas historias en su blog para todo aquel que se lo pida. Aprovecho para avisarles que se venden en varios sitios, desde librerías (Por ejemplo bajo demanda en el Corte Inglés y algunas otras librerías) hasta en sitios como Amazon o la misma librería de Círculo Rojo. Añadir que el modo más económico es pidiéndoselos a ella directamente este correo cce1975@gmail.com (pues no cobra gastos de envío). 
 
Esta es la librería de Cículo Rojo para comprar Jugando con fuego: 
 
 
Y aquí para Historias de una Gaviota:
 
 
Y ya por último, decirles que actualmente no está publicando ninguna historia o relato en su blog, pero que tiene pensamiento de hacerlo.

¡¡¡YA PUEDES HACERTE CON UN EJEMPLAR DE LA NUEVA NOVELA DE MARRU (María Orgaz)!!!

Así es, como reza el título de esta entrada, ya puedes comprar un ejemplar de la nueva novela de nuestra compi Marru.

Os hablo de su fabulosa obra:


Sinopsis:

En un mundo donde la magía es el centro de todo, un gran mal amenaza con cambiar el curso de la historia. Magos oscuros quieren hacerse con el control de todos los reinos Mágicos.

Para impedirlo, algunos magos que aún luchan por la verdad y el bien, deben viajar a otro mundo, encontrar a magos que quieran ayudarlos, deben encontrar a los elegidos. Sólo ellos conseguirán reestablecer el bien y derrotar a los que quieren llegar Dimathian de oscuridad.


FICHA TÉCNICA
Título: Crónicas Mágicas. Dimathian
Autor: María Orgaz Bueno
Año: 2011
Género: Fantasía
Páginas: 262
Medidas: 15x21
Tapa blanda
Editorial: Grupo ULZAMA


Información: 

Es una novela que forma parte de una trilogía de fantasía, con lo que como se puede comprobar, esta es la primera parte de las tres. Compartirán el título "crónicas mágicas" pero irá cambiando el sobre nombre de la novela. Esta es una novela en la que hay cinco protagonistas principales. Malcom, Amira, Dylan, Nadira y Christopher. Un planeta nuevo, mucha magia, mucha acción e intriga, algunos momentos graciosos y otros tristes y sobre todo amor... ¿Os lo vais a perder?.

Será publicada mediante ULZAMA. Pero la distribuirá Marru, al menos al principio. Pronto habrá una presentación en Madrid y no descarta el poder desplazarme a otra ciudad para hacer otra. Para lo cual necesita que votéis qué ciudad, a parte de Madrid, os gustaría. 

Si queréis hacer preguntas sobre la novela, hacerlo a través de su Formspring (que no hace falta estar registrado) y así podréis saber más cosas de la misma.

http://www.formspring.me/marru86  

Método de Compra:  

Mediante su página web: http://www.wix.com/mariorgaznovela/mariaorgazbueno#%21  (Hay que poner en el mensaje que es para comprar la novela Crónicas mágicas). 


Y aquí os dejo el BookTrailer, veréis que es precioso, con una música impactante y unos efectos especiales alucinantes!.

Nota: El BookTrailer es obra de nuestra querida compañera Karol Scandiu.


Si quieren saber más de la autora (Marru), visiten su ficha de socia que es la siguiente: 


P.d: ¿Te ha gustado este libro?, ¿te apetece hacerte con un ejemplar?... Si la respuesta a estas dos preguntas es un SI, decirte que cuando llegue la fecha "especial" esa que en varias ocasiones os he hablado, tendrás la oportunidad de hacerte con uno... Y hasta aquí puedo decir >.<

Saludos y que tengan un lindo día!

OS RECOMIENDO QUE VISITEN ESTA WEB: Red Mundial De Escritoras En Español: REMES

RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL: REMES
                     
 Esta página Web-Directorio nace con dos objetivos básicos y muy concretos: 
 
-  Ser un referente de consulta obligada sobre todos los escritores en lengua española (aunque su idioma vernáculo o habitual sea diverso) en cuanto a su bio-bibliografía general y específica, tanto para Revistas, como para Instituciones Culturales, Portales Literarios u otros escritores.

-  Poner un importante grano de arena en la lucha contra el habitual anonimato de la Red, y, por ende, contra el frecuente fenómeno del plagio literario, que un instrumento tan universal y abierto (a la par que poco controlado) como Internet va propiciando cada vez con más asiduidad.

El éxito del proyecto –que no se oculta detrás de ningún secreto inenarrable, excepto de la transparencia- dependerá, sin duda, del deseo real y militante de todos los escritores a la hora de rellenar el formulario básico(http://www.redescritoresespa.com/P/participar.htm)  y remitirlo a directorio@redescritoresespa.com, pero el propósito de los responsables de la idea es que pueda convertirse en lo más completo y universal posible.

Es un proyecto gratuito y sin ánimo de lucro.

Esperamos contar con la colaboración de la inmensa mayoría de los escritores en lengua española.
                                               Gracias.
 
                                              Issa Martínez LLongueras -México-
                                              Luis E. Prieto Vázquez –España-
                                             Responsables Generales de REMES



Fuente: Información recibida a manos de nuestra compi Allison M., ¡Gracias preciosa!. Al resto, saludos y feliz Martes!

domingo, 5 de febrero de 2012

CADA VEZ FALTA MENOS PARA QUE EL DÍA DE SAN VALENTÍN LLEGUE...

Al igual que falta muy poquito para que llegue un día muy especial para el club... ¿sabes de qué estoy hablando?, ¿que fecha tan especial puede ser esa?. Seguro que ya sabes la respuesta, y si es así, estate atenta por que algo gordo se avecina!!, y hasta aquí puedo decir >.<

Ahora, para celebrar el día de los "enamorados", os traigo un relato que ha hecho nuestra compi Déborah F. Muñoz para tod@s nosotr@s:


Trampa afortunada


-Seguro que es una trampa –dijo Alberto, frunciendo el ceño tras leer la nota.

-Oh, por favor… ¿por qué iba a ser una trampa? –preguntó Estefanía.

-El tío más popular deja una nota en la taquilla de la empollona invitándola al cine. Es la típica trampa.

-Ves muchas películas. En primer lugar, él no me ha invitado. Dice que quedamos en la puerta y esto es el siglo XXI.

-No, si al final le invitarás tú –gruñó su amigo.

-Ni de coña, y menos a él, que es un niño de papá. Lo que nos lleva a mi segundo argumento. Él no me gusta.

-Oh, venga ya. Él le gusta a todo el mundo, es perfecto –suspiró él.

-Pues a mí no. Sin cerebro, ¿de qué sirve un cuerpazo como ese?

-Ya, listilla. Y si él no te gusta ¿por qué vas a ir?

-Pues porque me da pena. Él sólo, con este frío, abandonado en el cine en san Valentín. Además, tengo cosas que hacer en el centro comercial, así que me pilla de paso.

-Eso no te lo crees ni tú.

***

David esperaba en la puerta del cine a Aura, preguntándose una vez más si le había llegado la nota. Como no había podido ir a clase, le había tenido que encargar a su amigo Pete que se la diera en su lugar, pero empezaba a pensar que no le había llegado. Aburrido, paseó su mirada por la abarrotada entrada sin ver más cara conocida que la de una de las empollonas de clase que, por algún motivo, iba directa hacia él.

-Hola, siento llegar tarde. ¡Madre mía! ¡Qué cola! –exclamó ella.

-¿Perdón? –preguntó desconcertado.

-Bueno, decías en la nota que a las seis y son las seis y cinco, pero había atasco y el autobús vino con retraso.

-Yo no he…

-Oh, ya veo. Los populares y sus bromitas. Bueno, tienes suerte de que viniera aquí por pena y no porque esté colada por ti. No soy de las que lloran, pero sí que doy buenas patadas cuando me decepcionan. No te la pego ahora porque tenía que venir a hacer unas compras de todas formas y no quiero parecer una desquiciada delante de todo el mundo, tanto menos con el tipo de seguridad aquí mismo –señaló ella, dándose la vuelta con cara de enfado y encaminándose hacia las tiendas. Justo en ese momento, le llegó el mensaje de su amigo con un sonriente emoticono en el que ponía:

K, llgó tu mdia naranja?

-¡Espera! –gritó a la empollona, sintiéndose mal y sin deseos de quedar mal con la chica, aunque no sabía bien por qué. ¿De veras acababa de decir que había acudido allí por pena?-. ¡Yo soy tan víctima como tú! –exclamó cuando la alcanzó-. ¿Ves? –preguntó mostrándole su móvil.

-Ah, vale. O sea, que el capullo no eres tú, sino tu amigo, el que se cree gracioso. Pues nada, espero que se lleve la bronca que se merece –dijo ella. David no pudo evitar reírse.

-¿Siempre eres tan… así?

-¿Así cómo? ¿Inteligente, maravillosa, sarcástica, divertida? –preguntó ella sonriendo.

-Vale, ya lo pillo. No te falta autoestima –dijo David con lágrimas en los ojos de la risa. Ambos se quedaron callados, sin saber qué más decir, y finalmente añadió, vacilante-: Escucha, ya que estamos aquí… ¿Qué te parece si entramos?

-Bueno, verás, la verdad es que tengo cosas que hacer. Mi intención era venir a decirte en persona que lo sentía, pero que no podía acompañarte porque me urge hacer unas compras –respondió Estefanía, que no quería decirle que no llevaba dinero para afrontar el alto coste de las entradas. No obstante, el hecho de que él comprendiera su extraño sentido del humor era un punto a su favor, y ya no le parecía tan estúpido, así que cuando David la miró, algo decepcionado, añadió -: Pero puedes acompañarme.

-Será un placer –sonrió él.

***

Al día siguiente, David se encontró con la sorpresa de su vida al ver a su supuesto amigo con Aura, mirándole triunfante. No obstante, lejos de importarle, ahora se daba cuenta de que lo que sentía hacia ella sólo había sido un estúpido encaprichamiento. Sólo le dolía haber descubierto esa traición por parte de Pete, aunque era cierto que siempre había sabido que él estaba colado por Aura, por lo que no debería haberle extrañado.

Encogiéndose de hombros, pasó de largo con una sonrisa y avanzó hacia Estefanía, a la que besó suavemente en los labios ante las caras de sorpresa de todo el instituto y, en especial, del colega de ésta, Alberto. La tarde anterior había pasado volando y ambos habían acabado convencidos de que habían encontrado a su alma gemela.

-Oh, Dios mío. ¡Sí que no era una trampa! –exclamó estupefacto Alberto cuando se quedaron solos, después de que David, dándole un apasionado beso de despedida a Estefanía, saliera corriendo porque su clase era en la otra punta y llegaba tarde. Ella rió, aun sin creerse del todo lo feliz que se sentía y lo enamorada que estaba de David, cuando el día anterior sólo pensaba en él como un cuerpazo sin cerebro.

-Bueno, digamos solamente que fue una trampa afortunada.


FIN


Ambas esperamos que os haya gustado y yo os invito a que la conozcáis un poquito más y para eso os aconsejo que leáis su ficha de socia:

sábado, 4 de febrero de 2012

¿OS GUSTA ESTE FINAL PARA LA HISTORIA HILO ROJO DEL DESTINO? (editado)

Decirles que este final es una mezcla de los finales hecho entre Déborah F. Muñoz, Hada Fitipaldi y PukitChan (más mi pequeña participación >.<).

A ver si os gusta más este resultado final. Creo que ha quedado muy bien y que es el más adecuado para esta historia creada entre todas las que han querido participar. A las cuales les doy las GRACIAS (en mayúsculas, por que se lo merecen), por haber participado en este reto, tejiendo un cuento. 

Ellas son:

Hada Fitipaldi, Gisela, Nadia, PukitChan, Mari, Déborah F. Muñoz, Astrid, Angy. W, Princess Of Dark, Paty C. Marin, Lulai, Susan, Ivonne y Nina Neko. 

¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!, todas juntan hicieron un gran trabajo!!!

Y ahora paso a mostraros el final que os ofrezco y no duden en opinar por favor!:


Párrafo anterior escrito por Gisela:

"—¡Mamá, no!

Corrí hacia el almacén, pero nada me preparó para ver lo que se desarrollaba ahí adentro. Roberto estaba parado, paralizado en el medio de la estancia, horrorizado, a unos metros una mujer alta y esbelta, se apuntaba a ella misma con un arma en la cabeza.

—No puedo permitir que me encierren otra vez, lo prefiero así —dijo.

—¡No! —tres gritos sonaron a la vez, pero fueron amortiguados por la detonación del arma."


La rápida reacción de Roberto al lanzarse contra su madre evitó que la bala le diera de lleno en la sien, pero no obstante no pudo impedir que la rozara y que empezara a sangrar. Una de las ventajas de tener una madre enfermera es que me ha transmitido nociones de primeros auxilios, así que corrí hacia allí y aparté a Roberto, que me miró desconcertado mientras hacía lo posible por detener la hemorragia. Por suerte, la bala no había hecho ningún daño irreparable, pero necesitaba que le dieran puntos y le dije a Roberto.

―Hay que llevarla a un hospital.

―¡No! ¡Hospitales no! –gritó su madre, histérica.

―Necesita que le den puntos, Roberto. Si no, es posible que se desangre.

Él me miró atormentado, dudoso, pero finalmente una mirada de determinación le cruzó el rostro cuando miró a su madre y cogió su móvil.

―¿Qué haces? –le pregunté ―. ¡Necesita que la vea un médico!

―Si la llevamos al hospital la detendrán. Conozco a un tipo que me debe un favor y que puede ayudarnos.

―Pero –empecé a decir, pero él me volvió la espalda y comenzó a hablar por teléfono con alguien. Finalmente, colgó y se dirigió a Iris.

―Necesito tu coche.

―Ni hablar. ¡Ella asesinó a Vincent! ¡Se merece ir a la cárcel!

―¡No te estoy dando a elegir! –exclamó Roberto, furioso.

―Iris, le mató para proteger a Roberto. ¡Vincent era un asesino, estaba loco!

Iris me miró, vacilante, y acabó por tenderle las llaves a Roberto, que cogió en brazos a su madre y la metió en el asiento de atrás. Yo me senté a su lado para atenderla e Iris se puso en el asiento del copiloto, con cara de malas pulgas. Roberto arrancó y comenzó a conducir a toda velocidad por las calles hasta una zona de la ciudad que tenía muy mala fama.

―Yo… tenía una relación con Vincent… ―confesó al rato. Me giré lentamente para verla, preguntándome si acaso había más que descubrir esta noche―. No conocía en absoluto sus planes de matar a Roberto y a su padre. Acepto que sabía su odio hacia ellos por lo de Carla, pero… ―Negó con la cabeza―. Juro que no te lo ocultaba Caroline, todo este tiempo, yo sólo creí que era mejor dejarlo en silencio… pensé que tú lo sabrías todo, pero no de esta manera. Cuando Carla me llamó… y supe que había muerto… no lo sé… lloré, me angustie pero… no puedo justificar sus acciones, nada del terrible mal que hizo... pero también lo comprendo…  ¿Me entiendes, Caroline? ―Lloró y me esforcé por no hacerlo también, suficientes lágrimas ya se estaban derramando por hoy―. No odio a esa mujer… ―dijo señalando a la madre de Roberto con un gesto de su cabeza―, pero… ella… ella… lo mató. ¡Y él también se convirtió en un asesino! 

Levanté mi mano y coloqué la palma en su hombro. Iris me miró unos instantes, antes de regresar la vista al camino. Estaba ausente, con la mirada triste. Le sonreí y ella me respondió de la misma manera, negando con su cabeza.

―Vaya nochecita… ―susurró.

―Ni que lo digas ―completé, mientras me centrada de nuevo en la madre de Roberto y en su herida sangrante.

Después de callejear un rato, finalmente Roberto detuvo el vehículo y sacó a su madre. Fui a seguirle escaleras arriba cuando vi que Iris no se movía.

―No pienso dejar sólo el coche en este lugar –me dijo, aún enfadada.

―Iris, no creo que sea seguro que...

―Vas a entrar en un edificio en el que seguramente viva un criminal para salvar la vida a otra criminal. No quiero tener nada más que ver en todo esto.

Suspirando y sabiendo que tendría que hablar con ella largo y tendido cuando acabara todo esto, asentí con la cabeza y entré. Cuando llegué arriba, un gorila me detuvo el paso.

―Viene conmigo –dijo Roberto. El tipo me dejó pasar y me sorprendí por la lujosa estancia en la que nos encontrábamos.

―¿Dónde...

―Están en esa habitación –señaló él a una puerta cerrada―. ¿Por qué me seguiste?

―¿Por qué no me avisaste? –le pregunté en respuesta. Él sonrió ligeramente y me abrazó.

―No quería implicarte más de lo que ya estabas. Mi idea era evitar que hicieras algo ilegal, aunque parece que tú y tu amiga lo habéis acabado haciendo de todas formas.

―No había otra opción. No ibas a dejarnos llevarla al hospital, y no hubiera tenido oportunidades sin ir.

―Aun así, ahora sois culpables de un delito de complicidad y encubrimiento por mi culpa.

―En fin… Por cierto, ¿dónde estamos?

―Es mejor que no sepas más.

En ese momento sonó un móvil y el gorila de antes llamó a la puerta en que estaban curando a la madre de Roberto insistentemente hasta que la abrió un tipo de aspecto de gangster.

―La policía viene hacia aquí.

Nada más decirlo se armó un revuelo y miré por la ventana. El coche de Iris ya no estaba.


Capítulo Catorce
(Hada Fitipaldi y PukitChan)



Horas después, mirábamos el lujoso barco del tipo con pinta de gangster –Paolo, creí escuchar que se llamaba –zarpar con la madre de Roberto. No nos había sido nada difícil evadir a la policía, ya que se notaba que tenían un plan de escape perfectamente planificado que cumplieron con precisión mecánica.

Cuando el barco se perdió en el horizonte, nos dimos la vuelta y el tal Paolo dijo:

―Ahora eres tú el que me debe una.

Roberto asintió con la cabeza y, tomándome de la cintura, me acompañó hasta una parada de taxis y, desde allí, a casa, donde nos esperaba el detective Bennet para someternos a un nuevo interrogatorio. Por suerte, Iris –porque no me cabe duda de que fue Iris –realizó una corta llamada anónima desde una cabina en la que decía únicamente dónde estaba la madre de Roberto, sin implicarnos a ninguno de los dos, y como no tenía ninguna prueba no le quedó más remedio que dejarnos marchar.

Según pasaba el tiempo, la policía fue desentrañando su propia versión de la historia: Vincent, en un ataque de ira al enterarse de que Lorenzo era el verdadero padre de su sobrino, lo había asesinado. Al mismo tiempo, la madre de Roberto que había logrado escaparse del hospital e iba en búsqueda de su ex-marido, acabó topandose con que éste había sido asesinado. Fue entonces cuando, por curiosidad, decidió averiguar quién lo había hecho; por eso se hizo con los videos de seguridad. Al visualizarlos, descubrió los planes que tenía el profesor de matar a su hijo también, por ello, la mujer se propuso acabar con su vida antes de que le hiciera algún daño a Roberto. Poco después, hizo la llamada anónima a la policía informando del crimen y huyó con los videos... Y finalmente, llevó acabo su venganza. Aunque hay una orden de busca y captura contra ella, está en paradero desconocido y se casi seguro que nunca la capturarían. Eso me alegraba en parte, porque ella ya había sufrido bastante, pero una pequeñísima parte de mí sigue pensando que casi sería mejor que una persona tan desequilibrada esté a la sombra.

Aunque no hubo reproches con Iris, desde aquella noche nos fuimos distanciando cada vez más y nuestra relación ya no era la misma, pero aún así, seguíamos siendo amigas.

Ella, por un tiempo estuvo algo deprimida por la muerte de Vincent, culpable por no haber podido hacer algo con su odio pese a que estaba al tanto de ello; sin embargo, me llené de alegría cuando me di cuenta de que algo la estaba empujando a salir adelante y era precisamente Víctor, el pequeño hijo de Carla, al cual había adoptado como su querido sobrino y él parecía corresponderle en ese cariño fraternal que sólo un bebé sabía dar.

Mientras más me acercaba a Roberto que estaba esperandome en la puerta de mi casa, subido a su moto, me vi riendo cuando recordé el momento en el que, con gran sorpresa y entusiasmo, descubrí que Michael y Carla empezaron a salir juntos; Iris fue quien los había presentado y al parecer, ambos congeniaron muy bien. También el pequeño Victor ahora crece con la protección de su hermano mayor, Roberto. Eran buenas noticias. No pude imaginarme final más feliz tanto para mi amiga, como para ellos, quien merecían felicidad después de los todos nos vimos obligados a pasar.

Le di un fugaz beso en los labios en cuanto estuve enfrente suya, a la vez que tomaba de sus fuertes manos el casco que me ofrecía y me lo ponía. Con gran agilidad debido a semanas de práctica, subí en ella y lo abracé desde atrás, apretandome a él.

Roberto condujo con la agilidad que le caracterizaba por distintas carreteras, sin decirme en ningún momento a donde me llevaba. Sorprendida, observé como detenía la moto ante una pequeña cabaña anclada en la orilla de una cala muy poco transitada. La oscuridad poco a poco se iba tragando la luz que quedaba, dejando apenas un resquicio anaranjado en el cielo del atardecer. Roberto me tomó de la mano, y se dirigió hacia la casita de madera. Para mi asombro, sacó una llave del bolsillo y abrió la cerradura de la puerta, haciéndome pasar.

―Pero, ¿qué es esto? ―pregunté mirando a mi alrededor.

La casa por dentro era muy acogedora y preciosa. La parte central estaba ocupada por dos cómodos sofás, con una televisión plana en el centro de los mismos. A la izquierda se extendía una cocina, tan solo separada del salón por una barra alta, rodeada de un par de taburetes de madera. Al fondo la puerta estaba abierta, y pude distinguir una especie de terraza cerrada con unas amplias puertas de cristal, tras las que se veía la agitación del oscuro mar. Roberto me dirigió hacia allí, y cuando entré en la habitación, una fragancia dulce y exótica llenó mis fosas nasales. En una mesa a la izquierda, había varias velas de colores encendidas, que daban una luz cálida a la estancia. Y a la derecha un amplio colchón se escondía tras amplios paños de seda muy fina de colores. Parecía un lugar de cuento. Roberto me atrajo hacia él, posando una mano sobre mi cintura, y otra acariciando mi mejilla, y colocándome un mechón del rizado cabello que caía suelto a mi alrededor.

―Éste, preciosa, va a ser nuestro refugio particular. Solo tuyo y mío ―acercó su cuerpo aún más al mío, separándonos solo una molesta capa de ropa―. La he comprado con un poco de dinero de la herencia de mi padre, y quiero besarte en cada rinconcito de este lugar, que cada partícula de la cabaña sea testigo de lo que te quiero.

―O sea, que me quieres ―susurré con tono pícaro; su respiración tan cerca de la mía, provocaba un cosquilleo nervioso y excitante, que se expandió por cada poro de mi piel.

―No creo que lo hayas entendido bien, nena ―me empujó hacia la cama, haciéndome caer sobre la mullida superficie, quedando atrapada entre el colchón y su cuerpo―. A lo mejor te lo tengo que explicar mejor ―su boca descendió hasta mi oído derecho, provocándome un escalofrío que me atravesó por completo―. Te quiero con cada centímetro de mi ser, y voy a besarte tantas veces y durante tanto tiempo ―siguió descendiendo con sus ardientes labios por mi mandíbula, hasta llegar al cuello, dejando un reguero de besos que continuó un camino ascendente hasta mi boca, quedando suspendidos sus labios a muy pocos milímetros de los míos―, que me pedirás a gritos que no pare jamás.

―Suena prometedor, nene… ―suspiré aspirando el aroma cálido de su aliento―. Entonces, ¿a qué esperas?

Sin darme apenas tiempo a respirar, su boca captó la mía en un beso tan apasionado y exigente, que me llevó hasta las profundidades del abismo, para después despegar hacia el cielo más dulce que pudiera desear.


SEIS MESES DESPUÉS


Sonreí cuando vi a Roberto y a su madre sentados en una mesa lejana, tomados de la mano y hablando. Me era difícil creer que ya había pasado medio año desde aquella noche, donde esta mujer estuvo a punto de matarse.

Hacía menos de un mes que se puso en contacto con nosotros para decirnos dónde estaba ahora viviendo, mientras se ocultaba de la ley. Nos dio una dirección para que fueramos a visitarla cuando pudiéramos y hoy había llegado el momento.

Después de tomar un avión que nos llevó hasta El Caribe, luego de varias horas de vuelo, nos encontrábamos allí, de vacaciones, en una heladería cerca de la playa y apunto de tomarnos un helado.

Yo regresaba de los aseos, pues había ido un momento al servicio, mientras les dejaba un poco de intimidad a los dos. Sabía que tenían mucho de que hablar y que lo mejor era que, lo hicieran a solas.

Parpadeé lentamente cuando madre e hijo se giraron para mirarme. Me sonrojé intensamente cuando comprendí que ya le había dado la noticia y con un gesto de la mano, Roberto me invitó a acercarme con ellos.

Estiré mi mano lentamente cuando Roberto alzó la suya. Me sonrió tiernamente y yo asentí cuando él beso mi mano, específicamente el dedo en el que portaba un anillo de compromiso.

―¡Me da tanto gusto por vosotros! ―exclamó la mamá de Roberto, mirándonos a ambos con esa ternura que sólo una madre podría ofrecer―. ¡Tienen que venir a visitarme antes o después de la ceremonia! ¡Se los ordeno!

Reí cuando me senté a un lado de Roberto.

―Aunque Caroline no quiere que la boda sea pronto… ―dijo él, haciendo una mueca que nos hizo reír a ambas―. Yo digo que en cuanto más pronto, mejor. El destino es el destino.

―Déjame terminar primero mis estudios ―aclaré―, después piensa en todo lo que quieras.

―Mientras tenga nietos, yo seré feliz… ―comentó su madre. Eso me hizo sonrojar fuertemente al tiempo que Roberto se reía con descaro.

―¡Y los tendrás mamá, los tendrás!

Aún sigo sorprendida de cómo cambió mi vida aquella primera vez que vi a Roberto. Creo que cuando dos personas están destinadas a encontrarse y compartir su vida, se les ponen pruebas que deben aprender a enfrentar juntos. Sé que suena cursi, pero aprendí eso estando con él. Es algo misterioso, pero a la vez maravilloso. Es algo que no sólo sucede en la ficción.

Se dice que hay una misteriosa red que entrelaza a todas las personas para que sus caminos se unan…

―Te amo, Caroline… ―dijo Roberto, acariciándome el rostro.

Yo sonreí, feliz de poder decirle sin problemas, aquello que estaba alojado en mi corazón.

―Te amo, Roberto.

…yo le llamo el Hilo Rojo del Destino.




FIN